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La vida, el amor y la pasión de una yoguini flamenca, en el entorno soleado y cálido de la India, México y España

Maestra de Hatha Yoga - Brigitte Longueville

Brigitte Longueville (57), una auténtica yogui de corazón y alma, ha pasado la mayor parte de su vida en una búsqueda por ampliar su pasión como maestra de yoga, inspirando a la gente y entrenando nuevos profesores.
Por Marciel Witteman

Profesora de Yoga de Alineamiento Restaurativo Brigitte Longueville con Marciel Witteman

Ella aprendió de los grandes maestros, dirige su propio estudio 'Solstice Yoga Center' en México y a partir de junio del 2016 estará impartiendo formaciones para futuros maestros en España, cerca de Barcelona.
Tras una sesión de fotos bajo la niebla de Ámsterdam, con una taza de té acompañada de una gran barra de chocolate negro, me encuentro platicando con Brigitte, relajada y bronceada, quien acaba de regresar de su viaje anual a la India.

Háblame de tus primeros recuerdos de yoga más importantes
Cuando tenía 27 años me fui de viaje a la India. Había oído hablar del maestro inglés Clive Sheridan, quien daba talleres en la playa. Yo era joven, vital y pensaba que era flexible, pero ¡me sorprendió estar tan tiesa! El taller fue tan hermoso y bueno que decidí hacer frente a mi rigidez. Clive es un hombre muy libre, un verdadero maestro del pranayama, y su torso grande llamó mi atención de inmediato (ríe). Él dio sesiones con pocas instrucciones pero inyectadas con mucho conocimiento. En sus talleres estuvimos afuera sentados en un petate durante unas 10 horas, una experiencia muy profunda. Vi a un hombre que había vivido viajando y enseñando, lo que para mí fue una gran fuente de inspiración para llevar el estilo de vida que quería, aunque en aquella época nadie más estaba haciéndolo.

Todavía enseña y está de vez en cuando en Ámsterdam. Se quedó conmigo cuando estaba embarazada y fue como un padre para mí, por lo que hoy en día somos muy amigos y él está siempre en mi mente cuando enseño.

¿Viajar está en tu sangre?
En realidad sí. Mi padres viajaban mucho, sobre todo mi padre. Empecé a viajar desde que tenía diecinueve años. Pero la India es mi gran amor, el país que más me ha tocado. Allí el yoga está en todas partes, es natural, y se puede practicar en cada esquina. Es parte de la vida diaria y si te hospedas en algún lugar puedes hacer yoga, está incluido en el precio. Es normal. Así debería ser aquí y en todo el mundo. Al viajar por la India y América Latina, he llegado a ser muy consciente y me considero afortunada como mujer de haber nacido aquí. Todavía me gusta ir a la India, pero en mi último viaje experimenté menos tolerancia a la pobreza y a la suciedad, pero esa es sólo una parte del panorama. Pasé muchos inviernos ahí con Guy, mi mejor amigo y el padre de mi hija Nierika. Haber ido tantas veces a la India, me ha dado la oportunidad de hacer muchos amigos y conocer tantos lugares buenos de yoga.

Cuéntame de tu aprendizaje del yoga, en la India?
He pasado cerca de diez años entrenando en las enseñanzas tradicionales del yoga. Estuve estudiando un tiempo con Pattabhi Jois, con Iyengar, y el Hatha Yoga tradicional con Clive. Estaba muy curiosa en aprender y la India es la verdadera cuna del yoga. Los grupos eran pequeños y muy disciplinados. Tenias que escuchar respetuosamente al maestro, tu gurú al cual no podías contradecir. En Europa, trabajé para viajar, y viajaba con el yoga. Hace 25 años esta disciplina todavía no llegaba a América del Sur, ni a México donde vivo ahora. Pero en la India también hubo una búsqueda y tuve la suerte de encontrar un buen maestro. Era mi destino.

"Profundizar el yoga en uno mismo lleva tiempo"

Brigitte Longeville Te ha llevado tiempo?
Sí, para profundizar el yoga en uno mismo implica tiempo. Además viajar es muy importante en el camino espiritual. Si decides viajar dejas todo atrás, sales (en sentido literal y figurado) con un ligero equipaje, y así vas a experimentar la vida y el yoga de un modo diferente.

¿Podías permitírtelo teniendo una hija?
Cuando Nierika tenía cinco semanas de nacida fuimos a la India. Durante años escapábamos de los Países Bajos en los fríos y húmedos inviernos, lo mejor que puedes hacer con un bebé o un pequeñito.
Cuando creció y estábamos de vuelta en los Países Bajos ella fue a la escuela Montessori, se adaptó rápidamente y estaba feliz de ver a sus amigos holandeses nuevamente. Mientras viajábamos le enseñamos nosotros, sobre todo Holandés y matemáticas, nos ocupábamos de su educación unas horas cada día.
Sin embargo, en los Países Bajos la asistencia a una escuela es obligatoria y en algún momento decidimos ir a México -como piratas- (risas) y ahí crear un centro de yoga. Para entonces mi hija tenía ocho años y medio y yo había finalizado mi formación con Gert van Leeuwen.

¿Por qué México?
Porque Guy y yo nos conocimos allí, nos dejamos caer en la playa, teníamos nuestros sueños, sólo que esta vez no eran vacaciones. Tuvimos que empezar
todo desde cero en ese calor. No había nada, ni siquiera teléfono, pero íbamos a comenzar.

'Solstice Yoga Center' se ha convertido en una especie de pueblito, es muy bonito. ¿Cómo empiezas con algo así? ¿Comenzando con un estudio de yoga, y luego el resto?
No. Guy construyó las cabañas primero y yo daba clases en la discoteca del pueblo. Era muy agradable, un lugar encantador, con un jardín. Durante meses estuve impartiendo clases a tres alumnos únicamente, y además tuve que aprender el idioma. Una mañana llegó un grupo de diez personas y de repente tenía trece alumnos. Desde entonces fue creciendo de manera constante. En aquella época no había nadie enseñando yoga ahí, yo fui la primera. Ahora hay más escuelas. La sala de yoga fue lo último. En total estuvimos construyendo por dos años, trabajando día y noche.

Tengo una enorme admiración por las personas que siguen sus sueños. Entonces eso no es siempre fácil.
Mi hija no tenía hermanos, y no estaban sus abuelos. Pero después de seis meses, cuando tenía nueve años, cambió y empezó a sentirse bien, a tener amigos. Pero siguió extrañando a la familia y después de 10 años decidió volver a Holanda. Algunas veces la gente me ha criticado diciendo que fui egoísta, pero mi hija ahora dice que fue muy agradable haber crecido ahí. Tuvimos una vida muy agradable juntos y todavía lo es. No era mediocre (piensa). Ya sabes, tener una hija es como el yoga, te lleva a aprender más sobre ti mismo.

¿Y las diferencias entre los dos mundos, te agradan?
Hay aspectos positivos, en México, la libertad, grandes espacios, el buen clima y la simpatía de la gente y aquí (en los Países Bajos y Bélgica) el llegar a tiempo y terminar las cosas. Pero en México también en algunas ocasiones hay partes menos agradables, como la forma de tratar a los niños, a los ancianos o a los animales. Nunca puedo acostumbrarme a ver animales con hambre, niños golpeados con un cinturón, o mujeres y ancianos que no pueden salir de su situación. Por suerte hay muchas personas, mexicanos y extranjeros, que hacen cosas maravillosas. Muchas mujeres fuertes, 'las curanderas' que son como los médicos locales y tienen un profundo conocimiento de las hierbas medicinales, lo cual es fantástico, dado que el yoga y la naturaleza siempre van de la mano.
Y aquí (en Europa) tengo a mi familia, y mis viejos amigos.

"Soy una verdadera Vipassanera

¿Meditas?
(Risas) Soy una verdadera Vipassanera, como yo lo llamo. Sentarme en silencio y observar las cosas con ecuanimidad me ha enseñado mucho. Lo he estado haciendo ya por quince años. Durante los últimos años en la India, México y también Europa. Hay centros de Goenka en todo el mundo. Combino el yoga (asanas), con la vipassana, y la vipassana con el yoga. Observar objetivamente las asanas y permanecer ecuánime en las posturas fáciles y difíciles es la meditación vipassana.
¡Comenzar el día sentada y meditando es tan agradable e importante como tomar una buena taza de café!

¿Qué te aporta sentarse por tanto tiempo?
El cuerpo y la mente (el pensar) entran en rebeldía, pero llega un momento en que desaparecen. Eso pasa solamente tras estar sentado mucho tiempo. Y aunque cada año es distinto, no sabemos en qué nos metemos, cada vez encuentras otras cosas: dolor, tristeza, pasión, recuerdos, felicidad… Lo que pueda emerger... Después de una cirugía por mucho tiempo tuve fuertes dolores de cabeza. El tejido conectivo y la piel de mis senos nasales se habían unido, creando una especie de electricidad que me producía esos fuertes dolores. La primera vez que fui a un centro de vipassana, lloré profundamente de dolor. Pero en algún momento el dolor desapareció, y así siguió durante meses, por que estaba tan relajada. Pensé "wow... el dolor se ha ido". Pero había un motivo para ello.
Goenka era un hombre de negocios y también comenzó a practicar la meditación Vipassana a causa de las migrañas. Como maestro el Vipassana te ayuda mucho. Te enseña a ver y tratar a ti mismo, y a otros de manera objetiva y de forma ecuánime.

"Practicar yoga diez horas diarias durante cuatro semanas suelta un montón de cosas…"

Además de Clive Sheridan y Goenka, ¿David McAmmond es importante para ti?
¡Claro que sí! Descubrí a David en un taller en la ciudad de México. Él es de Canadá, ha meditado mucho y aún sigue aprendiendo. Durante años fue alumno de Iyengar y el Dr. S. V. Karandikar, un médico en Pune (India). David es profesor de yoga restaurativo y terapéutico. Siempre acude en las últimas dos semanas de mis formaciones. Su presencia suave y sus conocimientos increíbles son muy agradables para los estudiantes, quienes apenas acabaron con estas primeras semanas intensas. Practicar yoga diez horas diarias durante cuatro semanas suelta un montón de cosas. Él siempre se acerca a cada persona en el grupo con mucha humildad y atención, lo que me parece muy lindo para alguien que da clases por tanto tiempo. Para él nada es evidente y siempre se mantiene en un nivel muy humano. Justo eso aprendo de él. Que todo tiene que ser como si fuera la primera vez.



Todos estos maestros varones… Tu también eres fuerte como mujer representante de esta disciplina, con una propia visión, yoga restaurativo, ¿qué dirías tu? ¿Cuál es tu esencia? ¿Que es Brigitte yoga…?
(Piensa por un momento) Para mí es importante seguir creciendo como profesora, y capacitar a buenos futuros maestros. Personalmente no tengo la ambición de ser conocida. Dejaré de enseñar cuando mi interés por el yoga se desvanezca. Sigo inspirada, eso es mi fuerza, crezco a través de otras personas, los otros maestros, mis estudiantes y a través de mis estudios. Creo que así debería ser para todos haciendo cualquier actividad.

Mira, OM está de acuerdo… ¿O ahora caminamos en la cuerda floja?
Tal vez. Es importante aprender a observar nuestros patrones de movimiento y de pensamiento, aceptarlos y transformarlos, eso quiero transmitir. Y pensar para uno mismo y estudiar son lo primero, una forma rígida de yoga para mi no es yoga.
Creo que la libertad es importante. Cuando conocí a Iyengar, me pareció demasiado rígido. Tampoco enseño 'Alineamiento Crítico' puro, pero 'Yoga Restaurativo con un ojo Crítico'.

Durante las clases, haces mucho hincapié en la anatomía. ¿Es tan importante?
Las opiniones sobre el uso y el aprendizaje de la anatomía varían mucho. Es importante graduar la enseñanza, no debes comenzar hablando del psoas con un principiante. Pero, como PROFESOR, tienes que entender muy bien cómo y por qué funciona el cuerpo. Es útil saber, por ejemplo, que los músculos de la parte posterior del cuerpo trabajan unidos entre sí, pero que no sucede lo mismo con los de la parte frontal… esto tiene diversas consecuencias. Un libro muy inspirador referente a esto es 'La guarida del tigre', de Thérese Bertherat. http://www.amazon.com/guarida-tigre-Tigers-Lair-Spanish/dp/8449305896
En su libro, las garras del tigre son los tendones de la parte posterior, que son fuertes y a menudo duros, y la cadena de músculos recorriendo desde la nuca hasta la espalda baja. Ideas que conectan el cuerpo y la psicología, ¡eso me pone la piel chinita! Actualmente hay mucha gente involucrado en este tema, aplicándolo desde diferentes ángulos.

formación profesores yoga restaurativo terapéutico¿Puedes explicar brevemente, para las personas interesadas, que es lo que se hará en la formación de profesores de yoga en España al comienzo de este verano?
Durante la primera semana será de práctica y análisis de las posturas de pie; la segunda semana se abordarán las flexiones hacia atrás; la tercera semana las flexiones hacia delante; y la cuarta semana se practica todo ello en hermosas secuencias junto con ejercicios de equilibrio y posturas invertidas. Doy gran importancia a la anatomía. Durante las clases se practica mucho en dar correcciones y aprender a enseñar. A la vez se utilizan de forma intensiva herramientas como el banquito para pararse de cabeza, bloques, bolsters y la BackMitra®. Se combinan las posturas pasivas con las posturas dinámicas relajadas.

¿Cuatro semanas no es poco tiempo para convertirse en profesor?
Es un plan de estudios muy intenso, en el que se aprende todo lo necesario para ser un buen profesor de yoga. Después a ti te toca. Solamente te puedes convertir en un buen profesor tras muchas horas dando clases. Es la única manera.

"No se trata de imitar, sino de innovar"


¿No tienes miedo de la competencia, con tantos nuevos profesores?
No. Soy humana así que tengo mis momentos, pero los suelto de inmediato. No se trata de imitar sino innovar, este es mi lema. Me parece increíble poder inspirar a la gente a que continúen en el camino del yoga, esta es mi contribución, y yo misma sigo aprendiendo todos los días.

¿Cuales son tu héroes, más cerca de casa?
Creo que las jóvenes profesoras Daan Timmers (YogaLab) y Eliza van der Kroon (CAY) son muy buenas, apasionadas y con ideas propias. Aprendo de ellas. Y también están Paul Braaksma, Martyn Hoogstra y por supuesto Gert van Leeuwen, quien sigue siendo uno de mis grandes maestros.

¿Quieres añadir algo, sobre la vida?
Creo que los curiosos en el camino del yoga y futuros profesores, deben tomar muchas clases de diferentes maestros. Con algunos un ratito y con otros una época más larga. No debemos rendirles culto, sino ver las diferencias entre uno y otro. En eso está la gratitud y la independencia. Debemos obtener fuerza de nuestra sensibilidad. En mi vida meditar es lo más importante, y vivir como lo hizo mi padre cuando decía: "Tuve un día bonito."

 

Al final de nuestra conversación Brigitte comienza a analizarme: piensa que tengo un cuerpo interesante :-) ! Espero ir pronto a México, o más probablemente, a España, para ser objeto de estudios!

OM Yoga & Lifestyle - primavera 2016

 


"El Centro de Yoga Solstice en San Agustinillo tiene una maestra fantástica llamada Brigitte. Ella usa todo tipo de props para alinearte y da claras direcciones en inglés y español en su lindo acento holandés. Salí sintiéndome unos centimetros más alta..."
-- Andrew Gardner, NY, EEUU